Diálogo con mi Otro

-- El Lenguaje es el camino y la Poesía el atajo.
-- ¿ Te parece que es así ?
-- Seguro. Pero, ¡atención! en el atajo nos encontramos con lo inesperado del sendero. Todo pedrusco tosco.
-- ¡Furtivo risco! Te agrego que el poema-travesía requiere de un esfuerzo descomunal para poder levantar el velo del horizonte.
-- Velo... velo... rugoso acre. Nos obliga a revisitar todo de nuevo. Engendrar cordeles.
-- ¡ Reeducarnos ?
-- Si. Se espera siempre que la poesía desenvuelva aquello diferente que no está a la vista de lo que seduce la acción de los hombres.
-- ¿ De qué materia está hecha la seducción de los hombres ?
-- Se hace muy difícil percibirla. Seguramente, en una anómala época de improbidades, lo único que pueda salvarnos es abrir caminos con la poesía.
-- ¿ Volveremos a la senda de Homero ?
-- ¿¡... !?
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POESÍA ESPECTRAL

Nos orienta, para la composición poética, a usar el más amplio espectro del discantar y la atrevida recién llegada voz del reflejo.
Más el formato, que la sumisa matriz.
Más el cómo de la armonía, que el qué de la melodía.
Más arquitectura vegetal, que materia rústica.
Ni gongorizar ni estar en la vena lugoneante del realismo residual
Hacia una quebradura doble de la palabra y la sintaxis en cautiverio.
La del sueño.
La de la dermis simbolizable.
La de los significantes indulgentes.
Algún día caerá la viruta impresionista de la forma,
y todo será refinado fundamento,
asunto,
luz.

jueves, 7 de octubre de 2010

Samuel Beckett

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Beckett se pasaba las mañanas en la cama,
observaba pliegues, cristales, manchas de la nada.
La más afortunada de todas sus amantes, Peggy Guggenheim,
le susurraba al oído: "escritor frustrado".
Él nada, un tipo raro, esponjoso.
Por las tardes tocaba el timbre en la casa de su amigo
James
donde atendía Lucía Joyce.
"Vengo a ver a tu padre, no a ti".
La hechizada Lucía despedía llamas de su boca,
pero se enamoró perdidamente de él,
lujurioso y críptico,
jamás volvió a la casa "Ulises".
Comenzó a beber un whiski tras otro en el "Cluny"
y convidaba a quienes le leyeran "La Divina Comedia"
Su habitación del boulevard Saint Jacques ofrecía
un dejo de espera,
vasos rotos y un gentilicio irlandés,
el retrato de su esposa Suzanne,
nada más.
No había muebles, ni correspondencia,
ni siquiera vacío.
En un papel arrugado de su chaqueta una frase:
"La caída de un ángel tiene el mismo valor estético que la caída de una hoja".
En el cieloraso impreso con carbón:
"Godot".
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2 comentarios:

  1. Verbosa mudez la tuya
    en efecto
    Procuraré volver
    Y seguirte

    Un saludo
    al + mc

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  2. Otra verdad entrebierta. Y las palmas de los ángeles, esas que llaman alas, aplaudiendo la grieta por la
    que te vas entregando, Poeta.

    Mi abrazo.

    Virginia.

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