Diálogo con mi Otro

-- El Lenguaje es el camino y la Poesía el atajo.
-- ¿ Te parece que es así ?
-- Seguro. Pero, ¡atención! en el atajo nos encontramos con lo inesperado del sendero. Todo pedrusco tosco.
-- ¡Furtivo risco! Te agrego que el poema-travesía requiere de un esfuerzo descomunal para poder levantar el velo del horizonte.
-- Velo... velo... rugoso acre. Nos obliga a revisitar todo de nuevo. Engendrar cordeles.
-- ¡ Reeducarnos ?
-- Si. Se espera siempre que la poesía desenvuelva aquello diferente que no está a la vista de lo que seduce la acción de los hombres.
-- ¿ De qué materia está hecha la seducción de los hombres ?
-- Se hace muy difícil percibirla. Seguramente, en una anómala época de improbidades, lo único que pueda salvarnos es abrir caminos con la poesía.
-- ¿ Volveremos a la senda de Homero ?
-- ¿¡... !?
.
.
.

POESÍA ESPECTRAL

Nos orienta, para la composición poética, a usar el más amplio espectro del discantar y la atrevida recién llegada voz del reflejo.
Más el formato, que la sumisa matriz.
Más el cómo de la armonía, que el qué de la melodía.
Más arquitectura vegetal, que materia rústica.
Ni gongorizar ni estar en la vena lugoneante del realismo residual
Hacia una quebradura doble de la palabra y la sintaxis en cautiverio.
La del sueño.
La de la dermis simbolizable.
La de los significantes indulgentes.
Algún día caerá la viruta impresionista de la forma,
y todo será refinado fundamento,
asunto,
luz.

sábado, 1 de octubre de 2011

Abuelo

Quiero retroceder torpe
a esta migración
que tardo nadie pinta.
Quiero encontrar las huellas
de tu nombre

y saber de tanta huída
hacia atrás,
las brumas.
Quiero desandar tus piernas
y no puedo.
Sordedad de mi yo
que no cesa
ni termina de apartarnos.


Tu búsqueda jóven de salidas francas
al gran atascadero global
de tus cercanías
¿o de tus adentros?
Inventor solitario inquisidor,
oriundo,
hablo de tí,
nos persiguen rebeldías iguales
a sí mismo,
emotividades,
pulsiones,
nuestro origen celta.
Congénere de mis ansias
sigo tu tumba del desgano
lejos de tus montañas
de cabras
y manzanilla.



Se trata de que seas lo mismo
que mis nostalgias
para que escapemos de la artrosis
de este mundo agrietado y en tropel.
Peleamos
acariciando,
confundiendo,
copulando,
soñando volver siempre atrás.



Mirando allá
quiero ir a tu encuentro,
no sé si podré sin fe...




.

3 comentarios:

  1. Me ha parecido muy profundo
    Me han llegado las nostalgias al cuerpo, pensando en mis abuelos.
    Gracias por compartir esta belleza.
    saludos

    ResponderEliminar
  2. Simplemente soberbio. Mis felicitaciones, poeta :-)

    ResponderEliminar
  3. Hermoso y muy sentido, además de bien realizado. Gracias por compartir Juan, es un placer: Pablo Alfonso

    ResponderEliminar