Diálogo con mi Otro

-- El Lenguaje es el camino y la Poesía el atajo.
-- ¿ Te parece que es así ?
-- Seguro. Pero, ¡atención! en el atajo nos encontramos con lo inesperado del sendero. Todo pedrusco tosco.
-- ¡Furtivo risco! Te agrego que el poema-travesía requiere de un esfuerzo descomunal para poder levantar el velo del horizonte.
-- Velo... velo... rugoso acre. Nos obliga a revisitar todo de nuevo. Engendrar cordeles.
-- ¡ Reeducarnos ?
-- Si. Se espera siempre que la poesía desenvuelva aquello diferente que no está a la vista de lo que seduce la acción de los hombres.
-- ¿ De qué materia está hecha la seducción de los hombres ?
-- Se hace muy difícil percibirla. Seguramente, en una anómala época de improbidades, lo único que pueda salvarnos es abrir caminos con la poesía.
-- ¿ Volveremos a la senda de Homero ?
-- ¿¡... !?
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POESÍA ESPECTRAL

Nos orienta, para la composición poética, a usar el más amplio espectro del discantar y la atrevida recién llegada voz del reflejo.
Más el formato, que la sumisa matriz.
Más el cómo de la armonía, que el qué de la melodía.
Más arquitectura vegetal, que materia rústica.
Ni gongorizar ni estar en la vena lugoneante del realismo residual
Hacia una quebradura doble de la palabra y la sintaxis en cautiverio.
La del sueño.
La de la dermis simbolizable.
La de los significantes indulgentes.
Algún día caerá la viruta impresionista de la forma,
y todo será refinado fundamento,
asunto,
luz.

miércoles, 27 de abril de 2011

Nuclear

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En un laboratorio científico se produjo un accidente
la ruptura de un vaso de precipitado produjo rajaduras
en la pared de contención
los anónimos caminantes de la vereda del sol
murieron por contaminación radioactiva
mientras
otros escuchaban azorados al emperador
que decía:
"Qué triste infortunio... ojala todo se arregle..."

Nada de lo que puse me sirvió
se supone que tengo que mostrar buenas costumbres
ser tolerante
hablar de algo demorando hacerlo de lo otro
nunca lo atómico habló con más penetración
de lo que no habla
la historia es siempre una y la misma
y el vaso de precipitado conoce lo no mostrado
aunque Buda me diga lo contrario
Juan D

lunes, 4 de abril de 2011

Como decía mi abuelo





Aquí va para ti, Diego...






Hago mío
el recuerdo del porvenir
por lo profano y rústico
estoy prisionero de su pasión,
pero me alcanza su punta
filosa.
¡Ay, que sí con mi memoria...!
¡Ay, que no con cuanto olvido...!
Su acero comienza el despieze
para ponerme de cabeza.
Siempre se repite
vuelve siempre
Vuelve,
teclea mi piel
y es la desmemoria
que persiste despanzurrando
mi cante
y acaba en las jodederas.
¡Ay, no tener en el olvido...!
¡Ay, que sí con mi memoria...!

Juan D. (que sí)

sábado, 2 de abril de 2011

Metalepsis

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En cada noche boca arriba del insomnio
un hechicero clama por más sangre
algún lector pone en mi mano un cuchillo
Cortázar deja el cuello en cada vuelta
la herida en un narrador desconocido...




Juan Disante
del libro "Noche justa antes del bosque"
Nov/2005