Diálogo con mi Otro

-- El Lenguaje es el camino y la Poesía el atajo.
-- ¿ Te parece que es así ?
-- Seguro. Pero, ¡atención! en el atajo nos encontramos con lo inesperado del sendero. Todo pedrusco tosco.
-- ¡Furtivo risco! Te agrego que el poema-travesía requiere de un esfuerzo descomunal para poder levantar el velo del horizonte.
-- Velo... velo... rugoso acre. Nos obliga a revisitar todo de nuevo. Engendrar cordeles.
-- ¡ Reeducarnos ?
-- Si. Se espera siempre que la poesía desenvuelva aquello diferente que no está a la vista de lo que seduce la acción de los hombres.
-- ¿ De qué materia está hecha la seducción de los hombres ?
-- Se hace muy difícil percibirla. Seguramente, en una anómala época de improbidades, lo único que pueda salvarnos es abrir caminos con la poesía.
-- ¿ Volveremos a la senda de Homero ?
-- ¿¡... !?
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POESÍA ESPECTRAL

Nos orienta, para la composición poética, a usar el más amplio espectro del discantar y la atrevida recién llegada voz del reflejo.
Más el formato, que la sumisa matriz.
Más el cómo de la armonía, que el qué de la melodía.
Más arquitectura vegetal, que materia rústica.
Ni gongorizar ni estar en la vena lugoneante del realismo residual
Hacia una quebradura doble de la palabra y la sintaxis en cautiverio.
La del sueño.
La de la dermis simbolizable.
La de los significantes indulgentes.
Algún día caerá la viruta impresionista de la forma,
y todo será refinado fundamento,
asunto,
luz.

domingo, 10 de febrero de 2013

Mi toro negro



Con cuanto susurro me abandono
destejiendo mi toro a toro por si cuenta
si voy a perseguir sus pasos y su gruño
sin olvidar su apariencia
tan presente su espuma de nervios
y el toro que me abruma y me retiene
si voy a recuperarlo por los bordes
no olvidaré su intolerancia
su desatada vanidad por la tierra
si recorriera el negro pelaje de su tino
el franco mirar de su negrura
su negra epidermis negra negra
iré al desecho con el toro que me abraza
a Hernández mi Miguel que me contenga
a los cuernos de mi toro
su última topada su hierro
toro vil que tanto quiero
espero que tu cornada final sea tan cruel y presta
que me halle
que me postergue
en un arenal sin vueltas.

Ay memoria, ¡Ay!


Hay algo de impreciso en mi memoria                          
como un rústico marrón que me evapora.
Tal esa niebla que me irrita
tal el falso éter que me punza
tales las fijezas que me traman.

jueves, 7 de febrero de 2013

Gracias

Después de muchos días en que mi Blog se fue de paseo, y perdido quien sabe donde, nos hemos podido reencontrar y aquí estamos para seguir construyendo junto a los queridos lectores que nos siguen sin remedio y en forma obstinada (mi abuela decía emborricada).
Agradezco la reposición. Agradezco a mis amigos. Todo sea por la poesía, aquel modo del habla de tan poca utilidad, pero tan imprescindible para la vida.