Diálogo con mi Otro

-- El Lenguaje es el camino y la Poesía el atajo.
-- ¿ Te parece que es así ?
-- Seguro. Pero, ¡atención! en el atajo nos encontramos con lo inesperado del sendero. Todo pedrusco tosco.
-- ¡Furtivo risco! Te agrego que el poema-travesía requiere de un esfuerzo descomunal para poder levantar el velo del horizonte.
-- Velo... velo... rugoso acre. Nos obliga a revisitar todo de nuevo. Engendrar cordeles.
-- ¡ Reeducarnos ?
-- Si. Se espera siempre que la poesía desenvuelva aquello diferente que no está a la vista de lo que seduce la acción de los hombres.
-- ¿ De qué materia está hecha la seducción de los hombres ?
-- Se hace muy difícil percibirla. Seguramente, en una anómala época de improbidades, lo único que pueda salvarnos es abrir caminos con la poesía.
-- ¿ Volveremos a la senda de Homero ?
-- ¿¡... !?
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POESÍA ESPECTRAL

Nos orienta, para la composición poética, a usar el más amplio espectro del discantar y la atrevida recién llegada voz del reflejo.
Más el formato, que la sumisa matriz.
Más el cómo de la armonía, que el qué de la melodía.
Más arquitectura vegetal, que materia rústica.
Ni gongorizar ni estar en la vena lugoneante del realismo residual
Hacia una quebradura doble de la palabra y la sintaxis en cautiverio.
La del sueño.
La de la dermis simbolizable.
La de los significantes indulgentes.
Algún día caerá la viruta impresionista de la forma,
y todo será refinado fundamento,
asunto,
luz.

domingo, 31 de julio de 2016

Estoy diciendo

Me he decidido
a no entender ya más
el por qué de ciertas cosas.
Y creo estar diciendo
que mi corbata sigue en el placard,
mis pasos en el mismo rumbo,
muestro sólo lo que siento
la palabra lealtad me suena a cascabeles
en las mañanas brumosas
y en los desligados sueños.

Me he decidido
a no entender ya más
el lado oculto de los compromisos
mi gesto será por siempre mi gesto
aunque cambien mis zapatos
y me guste tanto la albahaca.
Creo que sigo diciendo
que no es un juego la vida
cuando en un pliegue se dobla
el sentir de cierto verbo.

Me he decidido
a no entender ya más
los enredos del cariño
cuando visto las mismas camisas
voy al mismo peluquero
y uso los mismos cueros.
Creo que estoy diciendo
mi malquerer por las celadas,
los conventos
y el bostezo.

Me he decidido
a no entender ya más
la razón de algún desdén
soy demasiado creyente
de la llaneza del requiebro.
Creo que estoy diciendo
que compartí con mi alma
las palomas a este ruedo
y no hay forma de entender
esto poco que hoy no entiendo.     

Juan Disante - De su libro: "Noche justa antes del bosque" de 2004 - Buenos Aires
Obra plástica:  Marc Chagall de 1912 

3 comentarios:

  1. Entiendas o no, creo que tomar cualquier decisión aclara mucho las cosas, y veo que tomaste unas cuantas.
    Hermoso.

    Saludos Juan.

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    1. El blog estará siempre con sus canceles abiertos para tí.
      Juan

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  2. Me resulta un poema muy bien logrado, amigo. Gusto en leerte.

    Abrazo

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