Diálogo con mi Otro

-- El Lenguaje es el camino y la Poesía el atajo.
-- ¿ Te parece que es así ?
-- Seguro. Pero, ¡atención! en el atajo nos encontramos con lo inesperado del sendero. Todo pedrusco tosco.
-- ¡Furtivo risco! Te agrego que el poema-travesía requiere de un esfuerzo descomunal para poder levantar el velo del horizonte.
-- Velo... velo... rugoso acre. Nos obliga a revisitar todo de nuevo. Engendrar cordeles.
-- ¡ Reeducarnos ?
-- Si. Se espera siempre que la poesía desenvuelva aquello diferente que no está a la vista de lo que seduce la acción de los hombres.
-- ¿ De qué materia está hecha la seducción de los hombres ?
-- Se hace muy difícil percibirla. Seguramente, en una anómala época de improbidades, lo único que pueda salvarnos es abrir caminos con la poesía.
-- ¿ Volveremos a la senda de Homero ?
-- ¿¡... !?
.
.
.

POESÍA ESPECTRAL

Nos orienta, para la composición poética, a usar el más amplio espectro del discantar y la atrevida recién llegada voz del reflejo.
Más el formato, que la sumisa matriz.
Más el cómo de la armonía, que el qué de la melodía.
Más arquitectura vegetal, que materia rústica.
Ni gongorizar ni estar en la vena lugoneante del realismo residual
Hacia una quebradura doble de la palabra y la sintaxis en cautiverio.
La del sueño.
La de la dermis simbolizable.
La de los significantes indulgentes.
Algún día caerá la viruta impresionista de la forma,
y todo será refinado fundamento,
asunto,
luz.

domingo, 9 de octubre de 2016

Memoria


Debo confesarte lo inconfesable
esperarte al pie de lo eterno
enterrar lo susodicho
el hacha contra la ley
el insolente eufemismo
el estruendo contra el hombre
el vómito contra la protesta
resistidora.

Necesito volver a pasar por tus horas
en algún sitio están los cuerpos
que desarticulan la esencia esdrújula de mi inclusión
antepenúltima
resistente.

Las voces íntimas de la reconstrucción nos llaman
me hacen fuerte
la búsqueda de tanto hueso ahuecado
el antónimo de un olvido que ofende
( adversator )
la resistencia.

Si no te supiera frágil no te convocaría
si no fuera incompleta tu indigente escasez
la exigua tozudez de no convertirte en presente
tu vacilación frente a lo banal
tu incapacidad de agotar lo abominable por sí mismo
si no supiera que un hombre recordando
es todos los hombres
resistiendo.
En mi persistente forma de ser sólo humano
quiero volver a pasar por mis aprendidos genes
quedarme con nada en mis cuerpos
enseñarle la puerta al olvido
y que me ayudes a emerger por encima de los sueños
desenterrando mis certezas y miedos
para orillar tu continente de restos
me dispuse a resistir
¡Ay memoria!
Te espero en gritos cada siglo
para salir de la noche de esos ojos.


                                                                                                                       Juan Disante  -  Argentum plenilunium 

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