Diálogo con mi Otro

-- El Lenguaje es el camino y la Poesía el atajo.
-- ¿ Te parece que es así ?
-- Seguro. Pero, ¡atención! en el atajo nos encontramos con lo inesperado del sendero. Todo pedrusco tosco.
-- ¡Furtivo risco! Te agrego que el poema-travesía requiere de un esfuerzo descomunal para poder levantar el velo del horizonte.
-- Velo... velo... rugoso acre. Nos obliga a revisitar todo de nuevo. Engendrar cordeles.
-- ¡ Reeducarnos ?
-- Si. Se espera siempre que la poesía desenvuelva aquello diferente que no está a la vista de lo que seduce la acción de los hombres.
-- ¿ De qué materia está hecha la seducción de los hombres ?
-- Se hace muy difícil percibirla. Seguramente, en una anómala época de improbidades, lo único que pueda salvarnos es abrir caminos con la poesía.
-- ¿ Volveremos a la senda de Homero ?
-- ¿¡... !?
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POESÍA ESPECTRAL

Nos orienta, para la composición poética, a usar el más amplio espectro del discantar y la atrevida recién llegada voz del reflejo.
Más el formato, que la sumisa matriz.
Más el cómo de la armonía, que el qué de la melodía.
Más arquitectura vegetal, que materia rústica.
Ni gongorizar ni estar en la vena lugoneante del realismo residual
Hacia una quebradura doble de la palabra y la sintaxis en cautiverio.
La del sueño.
La de la dermis simbolizable.
La de los significantes indulgentes.
Algún día caerá la viruta impresionista de la forma,
y todo será refinado fundamento,
asunto,
luz.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Inocencia

Un remolino de viento y arena
se agita detrás de cada dicho
y cada palabra mueve los hilos de la tempestad
los habladores son inocentes y no lo saben
sus vocales convocan a una mayor agitación
y cada cometido trae consigo más clamor
reconvenciones
reproches
un pedido de regresar al origen
mientras la retórica perjura por el silencio
la inclemencia ya no presta oídos
desata truenos
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Juan Disante/Navidad/Buenos Aires
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viernes, 16 de diciembre de 2011

Los puentes


De los puentes enterrados
sólo asoma
un herrumbre inmemorial.
Los visitadores se preguntan
por una ciudad sin transbordo
sin pasarelas
ni emociones ni encuentros.
Ruidos ferrosos responden
desde el centro de la arcilla herida
con voces
de viejas estaciones de sembraduras.
Pero el intercambio no se produce.
Las terceras personas
intuyen que el subsuelo oculta algo
tal vez
un pasado que no conocieron.
Soterrado el pasado pontonero
de la memoria
las manos muertas de la piel
lograron
despoblar el vínculo olvidado.