Diálogo con mi Otro

-- El Lenguaje es el camino y la Poesía el atajo.
-- ¿ Te parece que es así ?
-- Seguro. Pero, ¡atención! en el atajo nos encontramos con lo inesperado del sendero. Todo pedrusco tosco.
-- ¡Furtivo risco! Te agrego que el poema-travesía requiere de un esfuerzo descomunal para poder levantar el velo del horizonte.
-- Velo... velo... rugoso acre. Nos obliga a revisitar todo de nuevo. Engendrar cordeles.
-- ¡ Reeducarnos ?
-- Si. Se espera siempre que la poesía desenvuelva aquello diferente que no está a la vista de lo que seduce la acción de los hombres.
-- ¿ De qué materia está hecha la seducción de los hombres ?
-- Se hace muy difícil percibirla. Seguramente, en una anómala época de improbidades, lo único que pueda salvarnos es abrir caminos con la poesía.
-- ¿ Volveremos a la senda de Homero ?
-- ¿¡... !?
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POESÍA ESPECTRAL

Nos orienta, para la composición poética, a usar el más amplio espectro del discantar y la atrevida recién llegada voz del reflejo.
Más el formato, que la sumisa matriz.
Más el cómo de la armonía, que el qué de la melodía.
Más arquitectura vegetal, que materia rústica.
Ni gongorizar ni estar en la vena lugoneante del realismo residual
Hacia una quebradura doble de la palabra y la sintaxis en cautiverio.
La del sueño.
La de la dermis simbolizable.
La de los significantes indulgentes.
Algún día caerá la viruta impresionista de la forma,
y todo será refinado fundamento,
asunto,
luz.

lunes, 7 de abril de 2014

Hueso Hamlet

Pídele a la historia que detenga su marcha
Hamlet ya lo dijo todo
y no podemos ir más allá del hueso
donde los roedores repiten su furia.
Detiene tu espada con encarnadura
y percibe al fantasma que vuelve
a pedir reparación por su oído
por tanto ensueño perdido.
Suplica que muestren los cadáveres
que la intriga se esfume en la estela
que el mandato desarbole la codicia
que ese amor de los reinos esté yerto.
Recorta la radiante duda de los perplejos
atento a la grafía del frágil arrinconado
arrancado de su apocada clarinada raíz
acuciado a consumir el horario de su vida.
Anuncia que la pasión no dura siempre
y el abundamiento de opulencia que la sigue
sin que la letra pueda contra la espada
sin poder vencer sobre el plexo sacro error.
Acompaña al justo en el correr de los siglos.
al honor desnudo de la venganza                                                  
a la locura acusatoria de los desterrados
al dilema eterno de ser o dejar de serlo.

JUAN DISANTE - Buenos Aires